Él lo hizo

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sábado

Jesús y los sacramentos.

Roger  Van de Weyden, Tríptico de los siete sacramentos
Del Compendio del Catecismo de la Iglesia Católica:
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LOS SACRAMENTOS DE INICIACIÓN CRISTIANA

Bautismo

253. ¿Cómo se prefigura el Bautismo en la Antigua Alianza?
1217-1222
En la Antigua Alianza se encuentran varias prefiguraciones del Bautismo: el agua, fuente de vida y de muerte; el arca de Noé, que salva por medio del agua; el paso del Mar Rojo, que libera al pueblo de Israel de la esclavitud de Egipto; el paso del Jordán, que hace entrar a Israel en la tierra prometida, imagen de la vida eterna.
254. ¿Quién hace que se cumplan estas prefiguraciones?
1223-1224
Estas prefiguraciones del bautismo las cumple Jesucristo, el cual, al comienzo de su vida pública, se hace bautizar por Juan Bautista en el Jordán; levantado en la cruz, de su costado abierto brotan sangre y agua, signos del Bautismo y de la Eucaristía, y después de su Resurrección confía a los Apóstoles esta misión: «Id y haced discípulos de todos los pueblos, bautizándolos en el nombre del Padre y del Hijo y del Espíritu Santo» (Mt 28, 19-20).
255. ¿Desde cuándo y a quién administra la Iglesia el Bautismo?
1226-1228
Desde el día de Pentecostés, la Iglesia administra el Bautismo al que cree en Jesucristo.
Observaciones: Jesús se hace bautizar por Juan, instaura el bautismo confiando a los apóstoles esta misión. Jesús no bautizó, debía enviar el Espíritu.

Confirmación

265. ¿Qué lugar ocupa la Confirmación en el designio divino de salvación?
1285-1288
1315
En la Antigua Alianza, los profetas anunciaron que el Espíritu del Señor reposaría sobre el Mesías esperado y sobre todo el pueblo mesiánico. Toda la vida y la misión de Jesús se desarrollan en una total comunión con el Espíritu Santo. Los Apóstoles reciben el Espíritu Santo en Pentecostés y anuncian «las maravillas de Dios» (Hch 2,11). Comunican a los nuevos bautizados, mediante la imposición de las manos, el don del mismo Espíritu. A lo largo de los siglos, la Iglesia ha seguido viviendo del Espíritu y comunicándolo a sus hijos.
Observaciones: hasta Pentecostés el único confirmado, sobre el que reposaba el Espíritu, más aún, “concebido por obra y gracia del Espíritu Santo”, fue Jesús. Jesús no confirmó hasta el envío del Espíritu en Pentecostés desde el Reino de los Cielos.

Eucaristía

271. ¿Qué es la Eucaristía?
1322-1323
1409
La Eucaristía es el sacrificio mismo del Cuerpo y de la Sangre del Señor Jesús, que Él instituyó para perpetuar en los siglos, hasta su segunda venida, el sacrificio de la Cruz, confiando así a la Iglesia el memorial de su Muerte y Resurrección. Es signo de unidad, vínculo de caridad y banquete pascual, en el que se recibe a Cristo, el alma se llena de gracia y se nos da una prenda de la vida eterna.
272. ¿Cuándo instituyó Jesucristo la Eucaristía?
1323
1337-1340
Jesucristo instituyó la Eucaristía el Jueves Santo, «la noche en que fue entregado» (1 Co 11, 23), mientras celebraba con sus Apóstoles la Última Cena.
273. ¿Cómo instituyó la Eucaristía?
1337-1340
1365, 1406
Después de reunirse con los Apóstoles en el Cenáculo, Jesús tomó en sus manos el pan, lo partió y se lo dio, diciendo: «Tomad y comed todos de él, porque esto es mi Cuerpo que será entregado por vosotros». Después tomó en sus manos el cáliz con el vino y les dijo: «Tomad y bebed todos de él, porque éste es el cáliz de mi Sangre, Sangre de la Alianza nueva y eterna, que será derramada por vosotros y por todos los hombres, para el perdón de los pecados. Haced esto en conmemoración mía».
274. ¿Qué representa la Eucaristía en la vida de la Iglesia?
1324-1327
1407
La Eucaristía es fuente y culmen de toda la vida cristiana. En ella alcanzan su cumbre la acción santificante de Dios sobre nosotros y nuestro culto a Él. La Eucaristía contiene todo el bien espiritual de la Iglesia: el mismo Cristo, nuestra Pascua. Expresa y produce la comunión en la vida divina y la unidad del Pueblo de Dios. Mediante la celebración eucarística nos unimos a la liturgia del cielo y anticipamos la vida eterna.
Observaciones: Jesús instituyó la Eucaristía en la Última Cena y sólo la impartió en vida esa vez.

LOS SACRAMENTOS DE CURACIÓN


295. ¿Por qué Cristo instituyó los sacramentos de la Penitencia y de la Unción de los enfermos?
1420-1421
1426
Cristo, médico del alma y del cuerpo, instituyó los sacramentos de la Penitencia y de la Unción de los enfermos, porque la vida nueva que nos fue dada por Él en los sacramentos de la iniciación cristiana puede debilitarse y perderse para siempre a causa del pecado. Por ello, Cristo ha querido que la Iglesia continuase su obra de curación y de salvación mediante estos dos sacramentos.
Observaciones: ¿Por qué asumimos que, a través del pecado, nos debilitamos continuamente y no consideramos de igual forma la enfermedad del cuerpo?

Reconciliación

298. ¿Cuándo fue instituido este sacramento?
1485
El Señor resucitado instituyó este sacramento cuando la tarde de Pascua se mostró a sus Apóstoles y les dijo: «Recibid el Espíritu Santo. A quienes perdonéis los pecados, les quedan perdonados; a quienes se los retengáis, les quedan retenidos» (Jn 20, 22-23).
Observaciones: Jesús sí perdonó los pecados de muchos, generalmente asociando el perdón a la curación de las enfermedades que se consideraban fruto del pecado.

Unción

313. ¿Cómo es considerada la enfermedad en el Antiguo Testamento?
1499-1502
En el Antiguo Testamento, el hombre experimenta en la enfermedad su propia limitación y, al mismo tiempo, percibe que ésta se halla misteriosamente vinculada al pecado. Los profetas intuyeron que la enfermedad podía tener también un valor redentor de los pecados propios y ajenos. Así, la enfermedad se vivía ante Dios, de quien el hombre imploraba la curación.
314. ¿Qué significado tiene la compasión de Jesús hacia los enfermos?
1503-1505
La compasión de Jesús hacia los enfermos y las numerosas curaciones realizadas por él son una clara señal de que con él había llegado el Reino de Dios y, por tanto, la victoria sobre el pecado, el sufrimiento y la muerte. Con su pasión y muerte, Jesús da un nuevo sentido al sufrimiento, el cual, unido al de Cristo, puede convertirse en medio de purificación y salvación, para nosotros y para los demás.
Observaciones: “sobre el pecado, el sufrimiento y la muerte” ¿Por qué nos saltamos el sufrimiento? El sacramento de la Reconciliación para el pecado y la Unción en peligro de muerte y ¿para el sufrimiento continuo, propio de la naturaleza humana? Jesús impartió con gran profusión la Unción en todos sus aspectos.
315. ¿Cómo se comporta la Iglesia con los enfermos?
1506-1513
1526-1527
La Iglesia, habiendo recibido del Señor el mandato de curar a los enfermos, se empeña en el cuidado de los que sufren, acompañándolos con oraciones de intercesión. Tiene sobre todo un sacramento específico para los enfermos, instituido por Cristo mismo y atestiguado por Santiago: «¿Está enfermo alguno de vosotros? Llame a los presbíteros de la Iglesia, que oren sobre él y le unjan con óleo en el nombre del Señor» (St 5, 14-15).
316. ¿Quién puede recibir el sacramento de la Unción de los enfermos?
1514-1515
1528-1529
El sacramento de la Unción de los enfermos lo puede recibir cualquier fiel que comienza a encontrarse en peligro de muerte por enfermedad o vejez. El mismo fiel lo puede recibir también otras veces, si se produce un agravamiento de la enfermedad o bien si se presenta otra enfermedad grave. La celebración de este sacramento debe ir precedida, si es posible, de la confesión individual del enfermo.
Observaciones: ¿Sólo en la enfermedad grave o la muerte? Es decir, ¿sólo cuando normalmente el enfermo no es consciente y no puede entender lo qué significa lo que está haciendo y no puede ofrecerlo voluntariamente?

LOS SACRAMENTOS AL SERVICIO DE LA COMUNIÓN Y DE LA MISIÓN

Orden

324. ¿Cómo se sitúa el sacramento del Orden en el designio divino de la salvación?
1539-1546
1590-1591
En la Antigua Alianza el sacramento del Orden fue prefigurado por el servicio de los levitas, el sacerdocio de Aarón y la institución de los setenta «ancianos» (Nm 11, 25). Estas prefiguraciones se cumplen en Cristo Jesús, quien, mediante su sacrificio en la cruz, es «el único [.....] mediador entre Dios y los hombres» (1 Tm 2, 5), el «Sumo Sacerdote según el orden de Melquisedec» (Hb 5,10). El único sacerdocio de Cristo se hace presente por el sacerdocio ministerial.
«Sólo Cristo es el verdadero sacerdote; los demás son ministros suyos» (Santo Tomás de Aquino).
Observaciones: Jesús es el único sacerdote que se hace presente, a partir de su muerte y resurrección, por el sacerdocio ministerial.

Matrimonio

337. ¿Cuál es el designio de Dios sobre el hombre y la mujer?
1601-1605
Dios, que es amor y creó al hombre por amor, lo ha llamado a amar. Creando al hombre y a la mujer, los ha llamado en el Matrimonio a una íntima comunión de vida y amor entre ellos, «de manera que ya no son dos, sino una sola carne» (Mt 19, 6). Al bendecirlos, Dios les dijo: «Creced y multiplicaos» (Gn 1, 28).
338. ¿Con qué fines ha instituido Dios el Matrimonio?
1659-1660
La alianza matrimonial del hombre y de la mujer, fundada y estructurada con leyes propias dadas por el Creador, está ordenada por su propia naturaleza a la comunión y al bien de los cónyuges, y a la procreación y educación de los hijos. Jesús enseña que, según el designio original divino, la unión matrimonial es indisoluble: «Lo que Dios ha unido, que no lo separe el hombre» (Mc 10, 9).
340. ¿Qué enseña el Antiguo Testamento sobre el Matrimonio?
1609-1611
Dios ayuda a su pueblo a madurar progresivamente en la conciencia de la unidad e indisolubilidad del Matrimonio, sobre todo mediante la pedagogía de la Ley y los Profetas. La alianza nupcial entre Dios e Israel prepara y prefigura la Alianza nueva realizada por el Hijo de Dios, Jesucristo, con su esposa, la Iglesia.
341. ¿Qué novedad aporta Cristo al Matrimonio?
1612-1617
1661
Jesucristo no sólo restablece el orden original del Matrimonio querido por Dios, sino que otorga la gracia para vivirlo en su nueva dignidad de sacramento, que es el signo del amor esponsal hacia la Iglesia: «Maridos, amad a vuestras mujeres como Cristo ama a la Iglesia» (Ef 5, 25)

Conclusiones

·         Jesús recibe el Bautismo en el Jordán de manos de Juan y, en la Cruz lo hace brotar para nosotros. Jesús no bautiza a nadie en su vida pero envía a los apóstoles a bautizar a la gente en el nombre del Padre, del Hijo y del Espíritu Santo.
·         Jesús, concebido por obra y gracia del Espíritu Santo, es el primer Confirmado. Pero Él no confirma a nadie hasta que envía el Espíritu Santo en Pentecostés.
·         Jesús instituye la Eucaristía en la Última Cena, después nos pide: “Haced esto en conmemoración mía”.
·         Jesús perdonó los pecados de muchos y dio el mandato  a los apóstoles para perdonar los pecados.
·         Jesús curó muchas enfermedades, sanando a la vez alma y cuerpo, se apiadaba, sentía compasión, y, dejándose muchas veces a sí mismo y sus necesidades, se dedicó con enorme profusión a sanar enfermos. Envió a los discípulos a proclamar el Evangelio, a curar enfermedades y a expulsar demonios.
·         No constituyó sacerdotes hasta el envío del Espíritu Santo.
·         Restablece el orden original del matrimonio pero no casa a nadie.
·         Jesús nos da los sacramentos haciendo que se cumplan en Él las prefiguraciones, instituyéndolos y constituyéndolos.
·         Los sacramentos de la Iglesia son el fruto del sacrificio redentor de Jesús en la Cruz.
·         Los sacramentos de curación (Penitencia y Unción) constituyen la continuación de la obra de curación y salvación de Cristo.
·         ¿Por qué son los dos sacramentos a los que menos gente se acerca, siendo los que Jesús impartió continuamente durante los tres años de su vida pública?
·         Está siempre la voluntariedad de cada uno pero, en la base, está el desconocimiento de estos sacramentos y, quizá, su planteamiento.
Intentaré plasmar lo que surge en mis meditaciones y de mi propia experiencia.

viernes

Los milagros de Jesús

 

Los milagros son el lenguaje de Dios. La naturaleza habla de la gloria de Dios. Para los ojos despiertos, que no están nublados por la rutina, toda la creación es un canto de alabanza al Creador que pregona: Él nos ha hecho. La belleza del mundo es palabra hermosa que habla de Dios. Todo habla de Dios y de su esplendor de gloria. Pero el milagro tiene un lenguaje especial. Es el lenguaje privado de Dios. Sólo Él puede emitir una palabra que vaya más allá de los límites que ha querido establecer en la naturaleza. Los milagros hablan del amor omnipotente del eterno. Y Dios habla en Jesús con tantos milagros que, al cabo de los tres años, casi se acostumbran a esa grandeza. Todos los milagros de Jesús son para el bien; nunca realiza ningún milagro para castigar o hacer caer fuego del cielo sobre los injustos o los malhechores. Los que los observan, ven el dedo de Dios que señala: mirad a mi Hijo. Los beneficiados se gozan. Los ciegos se llenan de alegría, al ver; los paralíticos saltan de gozo, y los leprosos estrenan nueva convivencia al quedar limpios.
Es significativa la cantidad de milagros destinada a sanar las enfermedades. El dolor es un efecto del pecado de origen. Cristo, al vencer al dolor, quiere demostrar que viene a vencer a su causa que es el pecado. No sana todas las enfermedades, sólo unas pocas, aunque sean cientos. Porque el dolor se va a convertir en instrumento del amor más grande. Gran misterio el del dolor; pero mayor aún el del amor que, en el dolor, no deja de querer. Jesús dará a conocer su mesianidad por medio de los milagros, pero cada milagro será un signo elocuente de lo que viene a traer al mundo: una felicidad nueva, traída por un amor generoso y fuerte, que llega de lo Alto.

Veinticuatro milagros sobre curaciones.

(De: http://es.wikipedia.org/wiki/Milagros_de_Jes%C3%BAs)

Siete curaciones de espíritus inmundos

En estos pasajes se puede observar que incluso los demonios se postran ante Jesús, lo obedecen y lo reconocen como el Santo Hijo de Dios.
·         El de la región de Gerasa (Mt. 8:28-34, Mc. 5:1-20, Lc. 8:26-29): Era poseído por muchos espíritus inmundos que se hacían llamar Legión, que fueron expulsados y entraron en un hato de cerdos, que luego murieron.
·         El mudo (Mt. 9:32-34): La gente estaba asombrada y los fariseos afirmaban que gracias al príncipe de los demonios Jesús realizaba sus exorcismos.
·         El endemoniado ciego y mudo (Mt. 12:22-23, Lc. 11:14-15)
Archivo:Duc De Berry - Besessener.jpg
 La hija de la cananea (Mt. 15:21-28, Mc. 7:24-30): Fue un milagro llevado a cabo en la región de Tiro y de Sidón, por petición y gracia a la fe de la madre de la víctima.
Imagen del libro de horas Les Très Riches Heures, donde se muestra a Jesús curando un endemoniado
  •  El niño epiléptico (Mt. 17:14-21, Mc. 9:14-29, Lc. 9:37-43): Los discípulos que acompañaban a Jesús no pudieron curar al niño porque tenían falta de fe.
  •  El de la sinagoga en Cafarnaúm (Mc. 1:21-28, Lc. 4:31-37): Fue sanado en los días de reposo,
  •  María Magdalena (Lc. 8:1-3): De la cual salieron 7 demonios. También sanó a otras muchachas, entre ellas: Juana, mujer de Chuza intendente de Herodes, y Susana.

Cinco curaciones de paralíticos

Archivo:Gabriel von Max Jesus heilt die Kranken.jpg
En un cuadro de Gabriel von Max, representación de Jesús sanando a un niño (Imposición de manos).
  • El criado del centurión en Cafarnaúm (Mt. 8:5-13, Lc. 7:1-10): Fue curado distancia por petición y gracias a la fe del centurión. No está claro si el relatado en el Evangelio de Juan es el mismo milagro, ya que el beneficiario es en este caso el hijo de un cortesano, aunque los detalles de la narración son idénticos.
  •  Un paralítico de Cafarnaúm (Mt. 9:1-18, Mc. 2:1-12, Lc. 5:17-26): quien estaba postrado, y también le fueron perdonados sus pecados. Los escribas acusaron a Jesús de blasfemo.
  •  El hombre de la mano seca (Mt. 12:9-14, Mc. 3:1-6, Lc. 6:6-11): debido a este milagro los fariseos se enfurecieron y murmuraban planeando la destrucción de Jesús.
  •  La mujer en la sinagoga que estaba encorvada y no podía enderezarse (Lc. 13:10-17): esta curación tuvo lugar también en sábado y en una sinagoga, por lo cual Jesús fue criticado.
  • El de Jerusalén (Jn. 5:1-18): este hombre llevaba 38 años enfermo y fue sanado un sábado en un estanque llamado Betesda en hebreo.

Cuatro curaciones de ciegos

  •       Los dos ciegos de Cafarnaúm (Mt.9:27-31).
  •   Bartimeo, el de Jericó (Mt. 20:29-34, Mc. 10:46-52, Lc. 18:35-43, también encontrado en el Corán): Él le suplicó misericordia y Jesús le dijo que fue salvado gracias a su fe.
  •     El de Betsaida (Mc. 8:22-26): A quien sanó poniéndole saliva en los ojos e imponiéndole las manos.
  • El de nacimiento (Jn. 9:1-41): Jesús lo sanó restregando lodo hecha con su propia saliva, en los ojos del ciego, quien luego se lavó en la piscina de Siloe (enviado).
“La curación del ciego” El Greco

Dos curaciones de leprosos

                                                                    Sanación de los diez leprosos

Otras seis curaciones


Jesús y la suegra de Pedro, escena de la abadesa Hitda de Meschede


  •  El hidrópico (Lc. 14:1-6): Esta curación fue hecha un sábado en la casa de uno de los principales fariseos.
  •  La oreja de Malco (Lc. 22:50-51): quien fue herido por un discípulo de Jesús, a quien Jesús reprendió por ello.
  •  El hijo del alto oficial del rey (Jn. 4:46-54): Jesús y el oficial se encontraban en Caná, y el niño que moría se encontraba en Cafarnaún.

Curaciones hechas de modo genérico

Además de las ya mencionadas curaciones, hay pasajes que hacen referencia a ocasiones en que Jesús curó de modo genérico diversas enfermedades. Se mencionan cinco a continuación:
·         Recorriendo Galilea (Mt. 4:23-25, Lc. 16:17-19).
·         Al ponerse el sol (Mt. 8:16-17, Mr. 1:32-34, Lc. 4:40-41).
·         Junto al mar de Galilea (Mt. 15:29-31).
·         En el Templo (Mt. 21:14-15).
·         Cuando se retira al mar con sus discípulos (Mc 3:7-12).

¿Qué tienen en común los milagros de sanación?

·         De parte del enfermo o familiares:
-           Fundamentalmente FE. Una fe derivada de lo que habían visto u oído, pero fe. Una fe de la que Jesús “se admira” cuando proviene de los gentiles, de los extranjeros, de los “perros”. Una fe que hace a la hemorroísa “robar” la sanación sólo tocando su manto. ¿Fue el manto o su fe la que le salvó? Una fe que proviene de la necesidad, de saberse  pequeño y débil.
-           VOLUNTAD - PETICIÓN: ¿quieres?- pregunta Jesús- Quiero, responde el enfermo. La voluntad que hace gritar a Bartimeo, que hace que otros se postren ante Éll, que rueguen, y, en cuya base está ¡no soy digno!
-          AGRADECIMIENTO: en general, cuando no es así, Jesús pregunta ¿dónde están? (aquellos  otros que curé). Jesús extraña  el agradecimiento que proviene de la humildad que reconoce en Él al Hijo de Dios y lleva al “sanado” a glorificar a Dios.
-          SEGUIMIENTO – SERVICIO: después de la experiencia de sanación los enfermos glorifican a Dios, siguen a Jesús, sirven a Jesús, al Reino.
·         De parte de Jesús:
-          MISERICORDIA: la que Dios quiere y no sacrificios.
-          COMPASIÓN: pasión compartida con los hombres, “tomó nuestras flaquezas y cargo con nuestras enfermedades”.
-          ADMIRACIÓN: de la fe de aquellos a los que no se les suponía. “Tu fe te ha salvado”, “en la medida de tu fe”…
-          SANACIÓN DEL CUERPO Y DEL ESPÍRITU: considerada la enfermedad, para los hombres, como fruto del pecado, Jesús sana el cuerpo de sus enfermedades y añade la limpieza del espíritu para un nuevo comienzo en una vida nueva “en adelante, no peques más”.
-          NO CUENTES LO QUE HAS VISTO: se repite numerosas veces. Además de preservar “su tiempo”, intuyo la necesidad de la propia experiencia, cuando es otro el que cuenta siempre nos reservamos “el derecho a la duda”. La propia experiencia afianza nuestros pasos. Que cada uno experimente, que cada uno encuentre su propio camino.
·         Instrumentos:
-          A veces su mano, otras su  saliva, su manto o el agua, siempre: su PALABRA.
·         Respecto a la Ley:
-          Cura en sábado.
-          Expulsa demonios.
-          Perdona pecados.
-          “No vino a abolir la Ley sino a darle cumplimiento”, tratando de eliminar los errores que el hombre había añadido a la Ley y que, tantas veces hoy seguimos  añadiendo. El hombre y su sanación - salvación es lo primero de todo.